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En 1967 el conocido
futurista Hernam Kahn, publicó un asombroso libro titulado " El año 2000
". La premisa básica del libro era que los buenos tiempos económicos y
tecnológicos de los años 60 iban a permanecer; el desempleo bajo, el
crecimiento rápido de la productividad y una permanente corriente de mejora
tecnológica caracterizarían los 33 años próximos. Durante mucho tiempo parecía
que los optimistas como Kahn habían incurrido en una gran equivocación. En
1974 todo parecía derrumbarse. El crecimiento de la productividad disminuyó
enormemente, la inflación y el desempleo aumentaron, las nuevas brillantes
tecnologías parecían hacer poco por la productividad o la calidad de la vida y
además, los beneficios de tecnologías americanas preferían
siempre ir a Japón.
Y entonces a tiempo justo para el milenio, todo comenzó a ir bien otra
vez. Según los números, la economía de fines de los años 90 se parecía
mucho a la de fines de la década del 60. La productividad creció otra vez con
un saludable 2% a 3% cada año, el desempleo se redujo alrededor del 4%, el
salario real estaba creciendo. Kahn pronosticó que los americanos en el 2000
vivirían dos veces mejor que como lo hicieron en 1967 y que lo harían con una
semana de trabajo de 30 horas, esto no se ha cumplido (los salarios verdaderos
son casi iguales en la actualidad como en 1967, y la semana de trabajo es
actualmente un poco más larga), pero la economía parece de nuevo haber
encontrado su rumbo. El progreso y la amplia confianza han regresado de esta
manera .
¿Qué había hecho Estados Unidos tan bien? La nueva tecnología
desempeña seguramente un papel muy grande, especialmente el uso de tecnología
digital para aceitar las ruedas de la producción a través de la economía.
Pero si la tecnología era solamente la responsable, el mundo entero debe
haberlo hecho bien; de facto, solamente los Estados Unidos de América y algunos
países más pequeños han visto una mejora radical. Y los que habían actuado
bien en la era de la robotización industrial y la máquina de fax - Japón en
especial - parecen dejar pasar la oportunidad
en la edad del Internet.
Los
EE.UU. y el mundo han cambiado dramáticamente desde las últimas décadas del
siglo veinte. Estar listo para identificar y ser uno de los primeros de
aprovechar una totalmente nueva
clase de economía. Se debe comenzar lanzando lejos los indicadores económicos
tradicionales. Olvidando el músculo de la manufacturación y pensando en el
conocimiento y en la innovación. La así llamada Nueva Economía: un
crecimiento más rápido y una inflación más baja "es un conocimiento y
una economía basada en la idea donde los claves para la creación de trabajo y
estándares más altos de vida son estas ideas innovadoras y nuevas tecnologías
embutidas en servicios y productos manufacturados"(1). Es una economía
donde el riesgo, la incertidumbre y el cambio constante son la regla, en vez de
la excepción.
Pero la nueva tecnología tiene que ser alimentada dentro de un marco más
amplio de cambios institucionales. Por ejemplo, la abertura de mercados internos
al comercio exterior es vital para cambiar las innovaciones en mejoras
verdaderas de la producción. Sin la competición en el exterior, las compañías
realizan cambios lentamente y de mala gana. Las grandes ganancias solamente
resultan, según Catherine Mann del Instituto para la Economía Internacional,
“cuando el comercio impulsa y difunde que
por todas las empresas dentro de una industria adquieran toda la innovación
tecnológica global disponible” 2
Igual de importante para un crecimiento sostenido sin inflación es acceder
a mercados financieros que funcionen correctamente, los que puedan dirigir los
ahorros hacia las más productivas oportunidades de inversión, mientras que
amortiguan los excesos inevitables a los cuales los mercados son propensos.
El objetivo de esta monografía
es reflejar los principales indicadores que han hecho posible que la Nueva
Economía funcione en los Estados Unidos de América.
Raíces
estructurales de la Nueva Economía
Cambios industriales y ocupacionales:
1.
Nuevas industrias y nuevos trabajos
Más gente trabaja en oficinas y proporcionan servicios.
Mientras que la “vieja” economía fue fundamental alrededor de la producción
estandardizada en masa, la economía de la nueva era se organiza alrededor de
una producción flexible de mercancías y de servicios. En los EE.UU. desde
1969, virtualmente todos los trabajos perdidos en la producción de las mercancías
o en los sectores de la distribución han sido substituidos por trabajos de
oficina. Las herramientas que la mayoría de los americanos
usan son ahora más probablemente faxes, copiadoras, teléfonos, o PCs
que remachadores, tornos, o las carretillas levantadoras. En la nueva economía,
donde la ventaja competitiva proviene cada vez más de la atención para
requisitos post-venta, la calidad del diseño, y el servicio de cliente, mucho
del valor añadido se produce en oficinas2.
2.
Los salarios y los trabajos de la alta habilidad han aumentado
El surgimiento de nuevas industrias ha significado el
nacimiento de nuevos trabajos, mientras que la nueva tecnología y las nuevas
maneras de organizar el trabajo han transformado muchos trabajos existentes.
Ambas tendencias han cambiado la mezcla ocupacional en EE.UU., la cual a su vez
repercute en la oportunidad económica y el bienestar. Los trabajos basados en
el conocimiento (ésos que requieren la educación post-secundaria, vocacional,
o de más alto nivel) han crecido como una parte del empleo total. Por ejemplo,
había menos de 5.000 programadores de Software en EE.UU. en 1960, y hoy existen
mas de 1,4 millones. Trabajos directivos y profesionales han crecido como parte
del empleo total de 22 por ciento
en 1979 a 28,4 por ciento en 1995. Sin embargo, desde los ochenta, como
consecuencia del aumento de estos trabajos basados en el conocimiento, el número
de trabajos calificados de nivel medio ha disminuido.
Los trabajos de baja calificación no están yendo
“fuera de juego” pronto. Las ocupaciones
con los más grandes aumentos numéricos predecibles son cajeros, porteros,
vendedores al por menor, camareros y camareras. Todos juntos, se espera que sean
un 13 por ciento de todo el nuevo crecimiento del trabajo.
Globalización
3. El comercio es una parte de creciente de la Nueva Economía
La dramática extensión del comercio significa una competición
más robusta, la cual hace más crítico el éxito de la constante innovación.
Por esa razón, la globalización ha acelerado la reestructuración industrial y
ocupacional, conduciendo a la declinación de algunas industrias y trabajos, y
al nacimiento de otros. Un indicador de la amplitud de la tendencia hacia la
globalización es el valor cada vez mayor de exportaciones y de importaciones
como parte de la economía.
El comercio se ha convertido en una parte integral de los
EE.UU. y de las economías mundiales. Las exportaciones e importaciones de los
EE.UU. han aumentado de 11 por ciento del GDP en 1970 a 25 por ciento en 1997.
Por otra parte, los EE.UU. se están especializando
cada vez más en complejos productos y servicios de alto valor agregado,
según lo reflejado en el hecho de que el peso medio del valor de un dólar de
exportaciones americanas es menor que la mitad de lo que fue en 1970. Las
exportaciones mundiales aumentaron de $1,3 trillones en 1970 a $4,3 trillones de
1995, en dólares de manera constante. Y la globalización puede estar a punto
de moverse hasta un nuevo nivel. La consultaría McKinsey & Company, ha estimado que el valor de la economía
mundial que es " globalmente contestable",
es decir abierta a los competidores globales en mercados de productos,
servicios, o de activos, crecerá de cerca de $4 trillones de 1995
(aproximadamente un séptimo de la producción del mundo) a más de $21
trillones en 2000 (alrededor de la mitad de la producción del mundo). Este
crecimiento será conducido por los mercados globales de capital, barreras económicas
y comerciales reducidas, y quizás lo más importante, el cambio tecnológico,
que hace más fácil localizar a las empresas y vender productos y servicios
casi dondequiera. Por ejemplo: E-Trade.
4.
La inversión directa extranjera está alrededor del mundo
La inversión directa
extranjera (Foreign direct investment, FDI) esta en subida desde los aňos 70. No es ninguna sorpresa, que los EE.UU., la economía más grande del
mundo, considera una actividad mucho mayor de FDI que las otras economías
industrializadas. Las afluencias y salidas de FDI de E.E.U.U (es decir, el total de inversiones americanas en el
exterior y de inversiones extranjeras en los Estados Unidos), en porcentaje del
PBI GDP son 32 por ciento mayores que en Alemania y alrededor de 100 por ciento
mayores que en Japón. La actividad de la de la inversión extranjera directa de
los EE.UU. ha crecido en un promedio de $45,3 mil millones desde los 70 a un
promedio de $117,5 mil millones por la primera mitad de los 90 (en dólares
constantes de 1990)
Dinamismo
y competición
5.
Los emprendedores crecen cada vez más rápido
La capacidad y la buena
voluntad de los empresarios de tomar riesgos y de iniciar nuevas compañías rápidamente
, conjuntamente con las instituciones y las leyes que apoyan el espíritu
empresarial, ha activado el crecimiento y creación de puestos de trabajo. El
grado del cual una economía se compone de nuevas empresas rápidamente
creciendo como un premio a la innovación es un indicativo de cómo la economía
de un estado es dinámica y adaptable, lo que es un factor dominante de la Nueva
Economía.
Las compañías “gacelas”
(compañías con ingresos de venta anual que han aumentado en 20 por ciento o más
en cuatro años) como parte del empleo total en los EE.UU. han creado el 70 por
ciento de los nuevos trabajos añadidos a la economía entre 1993 y 1996.
6.
Una feroz competencia
En detalle, la frenética atmósfera
de fusiones y las adquisiciones, juntadas con el número creciente de grandes
instituciones inversionistas, ha significado que las compañías que no reduzcan
costes y mejoren su funcionamiento financiero afronten la acción rápida en
mercados de equidad. Esta competición ha significado que las compañías sean
menos capaces de “resguardar” a sus trabajadores (por ejemplo, mantener los
salarios o el número de empleados más arriba de lo que el mercado puede
permitir), o invierta en entrenamiento del empleado o investigación. Como
ejemplo podemos dar la IBM, en 1965 enfrento a 2.500 competidores en todos sus
mercados. Antes de 1992, ellos ya eran 50.000.
Como es de esperar, la IBM no es la única en tener la sensación de una presión exterior. Todas
las industrias que se resguardaron de una competencia significativa, tal como
transporte, de utilidades, de comunicaciones, de cuidado médico, de contratación
de defensa, de servicios jurídicos, e incluso de algunos entes de gobierno,
ahora la tienen.
Si bien la competencia por una
posición líder del mercado ha estado aumentando, la frecuencia de la
colaboración entre competidores también lo ha hecho. Las compañías, cada vez
mas buscan asociarse, a los proveedores, a los clientes, a las universidades y a
los laboratorios como fuentes de tecnología
y de innovación. De hecho, una proliferación de redes de organizaciones, en
forma de sociedades y de consorcios, han contribuido a la renovación acertada
de la economía de los EE.UU. actuando como diente de engranaje de innovación
tecnológica3.
En efecto, el Gurú de la
administración y gestión Peter Drucker y otros expertos han sugerido que el
dinamismo colaborador de redes, sociedades, y joint-ventures es el principio
organizativo en la Nueva Economía. El capital social (redes, normas en
común y confianza), fomentado en la colaboración y alianzas, puede ser tan
importante como el capital físico (planta, equipo, y tecnología), y el capital
humano (intelecto, personalidad, educación y entrenamiento) en conducir la
innovación y el crecimiento.
7.
Turbulencia del trabajo
El lento y constante
crecimiento en el empleo total neto enmascaran una agitación de la creación y
de la destrucción de trabajo. Esta agitación se ha acelerado ya que el número
de las firmas que nacen y mueren cada año ha crecido. El rápido ritmo de la
agitación del trabajo ha deteriorado la estabilidad de viejas distribuciones
económicas y ha aumentado la inseguridad de los trabajadores. Sin embargo,
mientras que tal turbulencia aumenta el riesgo económico afrontados por los
trabajadores y las compañías, es también un importante conductor de
innovación y del crecimiento económico. Mientras que las compañías menos
innovadoras y eficientes mueren o se contraen, compañías más innovadoras y más
eficientes toman su lugar.
En hecho, esta turbulencia es
uno de los factores que ha permitido que la economía de los EE.UU. aventaje a
Europa y Japón, donde el espíritu empresarial es menos y el dinamismo es menos
vibrante y la protección del
trabajo más frecuente. En los EE.UU. entre 1994 y 1995, el sector privado agregó
un total de 3,6 millones de nuevos trabajos, los nuevos establecimientos crearon
5,8 millones de trabajos mientras que los establecimientos que terminaron sus
actividades eliminaron 4,5 millones de otros. Los establecimientos que se
ampliaban crearon 10,6 millones de trabajos mientras que al contraerse perdieron
8,2 millones. Este período vivió un crecimiento neto de 108.000 trabajos
adicionales de los establecimientos-uno del negocio de 695.000 nacimientos y de
587.000 muertes (encima de solamente 337.000 nacimientos y muertes, combinados,
en 1975). Y mientras que las firmas pueden crecer rápidamente, pueden salir de
negocio o downsize.
En hecho, el 30 por ciento de todos los trabajos esta en flujo
( es decir, estando naciendo o muriendo, ampliándose o contrayendo) cada año.
Incluso el ultimo bastión del empleo seguro, el gobierno, ha estado
experimentando su propia reestructuración, outsourcing, y downsizing..
8.
Diversidad en productos
servicios
El crecimiento de procesos de
producción basados en tecnologías de información ha permitido que las compañías
desarrollen fábricas y oficinas " flexibles " en las cuales
los costes suben poco cuando la variedad se amplía. Las compañías más
flexibles y más ágiles pueden apuntar mejor y eficientemente a nuevos y
diversos mercados. Por otra parte, una competición más feroz del negocio ha
significado que las compañías estén desarrollando constantemente productos
nuevos y servicios para ganar nuevos mercados. Los consumidores se benefician
porque sus necesidades son más específicamente tratadas.
En los EE.UU. el número
promedio de productos en tiendas de comestibles ha aumentado de 13.000 en los años
80 a 30.000 en 1998. En semejanza el
número promedio de las revistas publicadas ha aumentado de 2.500 en 1987 a
4.400 de 1997. Se estima que cada año se anuncian en EE.UU. 50.000 nuevos
productos, por arriba de solamente algunos miles anunciados en 19702.
En la amplia categoría de productos y de servicios, los americanos tienen un
arsenal de alternativas.
Un estudio encontró que en
1990 los productos nuevos de los EE.UU. tomaron un promedio de 35,5 meses para
lanzarse al mercado, mientras que antes de 1995 las compañías introducían
nuevos productos en un promedio de aproximadamente 23 meses. Esta tendencia
afecta a una multitud de industrias. Los automóviles que en 1990 llevaban seis
años desde el concepto hasta la producción ahora toman dos años. Treinta por
ciento de los ingresos de la compañía de fabricación 3M son de productos de
menos de cuatro años de edad. Semejantemente, 77 por ciento de los ingresos de
Hewlett Packard son de productos menos de dos años de edad2. La IBM
tuvo el 30 por ciento de sus patentes concluidas en 1995 incorporadas en
productos en 1996.
9.
Rapidez
La capacidad de innovar y
acceder más rápidamente al mercado se está convirtiendo en un determinante más
importante de la ventaja competitiva. Ahora, en la economía frenética de
Internet, la gente habla de la evolución tecnológica en
“años del Web" (tres meses de un año normal) porque las reglas
del juego parecen cambiar muy seguido. Una pago de esta creciente velocidad es
la mayor opción del consumidor, en términos de tiempo (los consumidores pueden
ahora comprar a cada momento), la diversidad de productos y de servicios
(revistas, las estaciones de TV, etc.), y el tipo de interacción del
consumidor-empresa (teléfono, email y una buena “pasada de moda” interacción
humana, ahora humorísticamente designada como
“correo de cara " por
los empleados de Microsoft)
La revolución de la tecnología de información
10.
Los microchip están por todas partes
No puede haber ningún
testamento mejor del hecho que hemos pasado de una era industrial mecanizada a
una nueva era digital que la proliferación de la de la tecnología de
semiconductores, la combinación de los circuitos integrados (chip) y otros componentes discretos encontrados en procesadores de
circuito, en cada cosa desde las computadoras de escritorio hasta los teléfonos,
automóviles, artefactos de cocina, dispositivos médicos, e incluso en las
autopistas.
Las ventas de semiconductores estaban encima del 17% en todo
el mundo en 1999, mientras se espera que el número de usuarios de Internet en
Europa occidental y la región de Asia-Pacifico llegue a más del doble durante
los próximos cinco años. Incluso en un país en vías de desarrollo tal como
la India, la industria del software
está creciendo en un índice de 50% a 60% anual4.
11.
El coste de transmisión de datos
La tecnología de la información
desde faxes y teléfonos hasta los ordenadores e Internet está
transformando los negocios y las industrias. La tecnología de información está
aumentando las eficiencia, recortando costos, está conduciendo el uso de
productos y de servicios, y está aumentando la velocidad del comercio. Esta
tendencia también está permitiendo la aparición de nuevas industrias, según
lo atestiguado por los centenares de millares de nuevos trabajos creados por
Internet.
La ley de Moore ( enunciada
por Gordon Moore, fundador de Intel), que dice que la potencia de procesamiento
de un microchip se duplica cada 18 meses, tiene un corolario: el coste de la
informática está cayendo por casi 25 por ciento por año. En 1978, Intel
Corporation introdujo su chip 8086, que definió la configuración básica para
la serie posterior x86 (el 386, 486, incluyendo el chip Pentium) contenía
29.000 transistores. Cuatro años más tarde vino el 286, con 134.000
transistores. Tres años después de eso, los 386 tenían 275.000 transistores.
Y en la tendencia favorable va el Pentium, introducido en 1995, el cual tenía
5,5 millones de transistores en su unidad central de procesamiento. Mientras
tanto, el coste de todo la potencia que calculaba ha estado cayendo
empinadamente. En 1978, el precio de Intel 8086 eran de $1,2 centavos por
transistor y de $480 por millón de
instrucciones por segundo (MIPS) En 1985, los 386 costaron $0,11 centavos por el
transistor y $50 por MIPS. Diez años más adelante, el precio de lanzamiento
del Pentium-Pro ascendió a $0,02 centavos por transistor, y a $4 por MIPS. Y se
espera que los precios continúen bajando.
Otra medida del progreso en
esa misma dirección que los ordenadores es el costo de la transmisión de
datos. El costo para transmitir un bit de datos en un kilómetro de cable de
fibra óptica se redujo por tres órdenes
de magnitud entre mediados de los años
setenta y el principio de los años 90, permitiendo que más datos sean
transmitidos mediante largas distancias a precios bajos. Las tecnologías de
transmisión de datos también están consiguiendo más y más alcance. Por
ejemplo, la tecnología desarrollada recientemente por Lucent transmite 3,2
terabits – es decir aproximadamente comparable a 90.000 volúmenes de una
enciclopedia por segundo.
La
restricción más grande en la
extensión de la Nueva Economía global no será la inflación o la escasez de
la materia prima. El problema principal será encontrar rápidamente
trabajadores altamente calificados y competentes en informática. La
demanda por trabajadores expertos excederá la oferta por 20% en Europa
occidental en el 2002 y por 37% en 2003 en la Europa del Este. El crecimiento de
la industria de alta tecnología de los EE.UU. ha sido aprovisionado de
“combustible” por un flujo constante de inmigrantes altamente educados y de
estudiantes extranjeros. Entre 1985 y 1996, los estudiantes extranjeros ocuparon
dos tercios del crecimiento en estudios de doctorado en ciencia e ingeniería en
las universidades de los EE.UU. La mayoría de ellos planean permanecer y
trabajar ahí.
Bibliografía
1.The New Economy
Index, www.neweconomyindex.org
2.The New
Economy. It works in America. Will it go global?, Business Week
/ January 31, 2000.
3.The State new economy
index, www.neweconomyindex.org/states.
4.The World Bank
Group, www.worldbank.org.
5.Telecommunications &
Business, professional review. May 2000
Lucia Altamirano,
Universidad de Economía de Praga, Junio 2000.
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